El 70% de la superficie de nuestro planeta esta cubierta por océanos y mares que suman 361 millones de kilómetros cuadrados, con una profundidad media de 4.000 m y fosas que sobrepasan los 10.000 m de profundidad. En esta inmensa masa de agua habitan infinidad de seres, desde microscópicas bacterias hasta enormes ballenas que lo prueban en las tres dimensiones del espacio.
Dentro de este gran ecosistema, encontramos 2 grandes regiones: la béntica que corresponde a los fondos, y la pelágica correspondiente a las masas de agua. Cada una de estas zonas contiene seres muy diversos adaptados para vivir en ellas. Es así, como dentro de la primera región se tiene el bentos, que son organismos que viven adheridos al fondo o dependen de él para su alimentación. De igual forma, se tiene en la segunda región, el necton y el plancton, cuya diferencia fundamental es su capacidad natatoria, que les permite un desplazamiento absolutamente independiente al movimiento de las aguas, o un arrastre pasivo siguiendo en forma "errante", el movimiento de mareas y corrientes, como es el caso de los organismos planctónicos.
Los seres del plancton son los más desconocidos por la mayoría de la gente, debido a su escaso tamaño que muchas veces llega a ser microscópico. Sin embargo, tanto vegetal como animales marinos tienen representantes temporales o permanentes en el plancton. Las algas plactónicas en su conjunto forman el fitoplancton, organismos microscópicos y unicelulares, responsables de más del 90% de la producción de materia orgánica en el mar a través de un proceso llamado fotosíntesis, permitiendo así, la existencia de todos los otros seres vivos al ser el alimento de herbívoros y constituir por ello el primer eslabón de la cadena trófica. Los animales del plancton de variados tamaños y formas conforman el zooplancton, donde se tienen organismos tales como copépodos, eufáusidos, huevos y larvas de peces, larvas de crustáceos y moluscos, entre otros.

Durante 3.500 millones de años el fitoplancton ha fotosintetizado en aguas superficiales, hecho de extraordinaria importancia ya que, además de ser la base de la trama alimentaria marina, el oxígeno que estos organismos producieron en períodos geológicos pasados escapó a la atmósfera aportando al 70% del oxígeno respirable que existe actualmente en el planeta, permitiendo la evolución de los seres terrestres y la respiración del hombre.

La distribución mundial del fitoplancton y la abundancia y variación de las especies obedecen a complejos cambios estacionales de la interacción de distintos factores primarios y secundarios como son la luz, temperatura, disponibilidad de nutrientes, turbulencia y acción del zooplancton. Cuantitativamente, varía de 10 a 250 especies en 1 litro de agua, existiendo mayor diversidad en las regiones tropicales que en las polares.

Distribuyéndose de polo a polo y en una capa superficial, el fitoplancton es más abundante en la zona costera que en la oceánica y en las altas latitudes que en las regiones tropicales.

Dentro del fitoplancton los grupos más importantes debido a su incidencia en la producción del mar, son las diatomeas, los cocolitofóridos y los dinoflagelados. Después de las diatomeas, los dinoflagelados son los organismos más comunes del fitoplancton marino. Son más abundantes en aguas oceánicas que en aguas costeras, siendo más frecuentes y diversos en aguas cálidas. Actualmente se conocen alrededor de 2.000 especies de dinoflagelados.

Estos organismos presentan 2 modos de nutrición, la autotrofía, es decir, la producción de su propio alimento, a través de la fotosíntesis, y la heterotrofía, es decir, el aprovechamiento del alimento generado por los autótrofos, a través de la incorporación de materia orgánica particulada o disuelta llegando incluso a la depredación sobre bacterias a protozoos.

La presencia de algunas especies de dinoflagelados en zonas costeras es de singular importancia, ya que frente a condiciones ecológicas favorables para su desarrollo pueden aparecen en grandes densidades, lo que se conoce como florecimiento, floraciones algales o "blooms", causando cambios en la coloración del agua de mar, fenómeno conocido como marea roja.

Mencionar las siguientes especies de dinoflagelados: Alexandrium catenella, dinophysis acuta, gymnodinium splendens, prorocentrum micans, p. Gracile y scrippsiella trochoidea.


Alexandrium Cantenella

Donophysis Acuta

Dinophysis Acuminata

Prorocentrum Micans

La biología de estos organismos no difieren grandemente del resto de las especies de dinoflagelados, son organismo unicelulares móviles, de dimensiones que oscilan entre 0.01 milímetros, caracterizados por la posesión de dos finos filamentos móviles, llamados flagelos. Algunas especies tienen procesos reproductivos que involucran la formación de quistes inmóviles que pueden proliferar bajo ciertas condiciones ambientales. Son esencialmente acuáticos y nadadores, mejor adaptados en la vida planctónica que las diatomeas y otros grupos del fitoplancton. Pueden realizar migraciones verticales día – noche que les dan una gran ventaja selectiva en aguas estables, ya que pueden descender a captar nutrientes de aguas más profundas durante las horas desfavorables a la fotosíntesis. Todas las especies son formas costeras o estuarias capaces de producir grandes proliferaciones.