CENTRO DE ACUICULTURA DE CHERREPE
1. INTRODUCCION
La Caleta de Chérrepe (07°10’16.7’’ S, 79°41’13.7’’ W) (Fig. 1), se localiza en el lado norte de la Punta del mismo nombre, constituyendo el límite sur de la región Lambayeque. Consta de una extensa playa de sustrato arenoso en la parte norte (banco natural de la gracilaria o pelillo Gracilariopsis sp) (Fig. 2) y sustrato rocoso en la parte sur (Fig. 3), área de gran concentración de la macroalga “cochayuyo” Chondracanthus chammissoi, Ulva sp, Codium sp, y numerosas especies de moluscos, crustáceos, y peces.

Fig. 1. Ubicación de la Caleta Chérrepe, al norte de la Pta. Chérrepe

Fig. 2. Playa arenosa en el banco natural de la “gracilaria” o “pelillo”

Fig. 3. Orilla rocosa, habitat de “cochayuyo” y “lechuga de mar”
Actualmente, mediante el “Convenio de Cooperación Interinstitucional entre el FONDEPES, Gobierno Regional de Lambayeque e IMARPE para promocionar la Acuicultura”, y desde Marzo 2006, el IMARPE a través del CRIP Santa Rosa desarrolla una serie de actividades científicas y tecnológicas en el Centro de Acuicultura de Chérrepe (Fig. 4) cuyos objetivos principales son (i) identificar especies y determinar áreas potenciales para la maricultura, así como establecer las bases para el establecimiento de un área de manejo en la Caleta Chérrepe, (ii) establecer las bases científicas para la implementación y operatividad de una Unidad Productiva Piloto de recursos bentónicos: macroalgas e invertebrados marinos.

Fig. 4. Centro de Acuicultura del FONDEPES en Chérrepe
2. ACTIVIDADES A DESARROLLAR
3. PROYECTO
Se ejecutará el proyecto "Caracterización bio-oceanográfica de la ensenada Chérrepe – Lagunas con fines de maricultura”, a bordo del Bote “DON PACO” con la finalidad de determinar si el área de la ensenada de Chérrepe – Lagunas presenta condiciones biológicas y físicas para el cultivo de peces en sistemas de jaulas flotantes.
a. Determinar la distribución y abundancia de los componentes biológicos de la columna de agua (plancton) y del sedimento (macrobentos).
b. Cuantificar la variabilidad de la composición específica y de la diversidad de la fauna marina: plancton y bentos.
c. Monitorear la presencia de mareas rojas.
d. Determinar los parámetros físicos químicos (temperatura, salinidad, oxígeno disuelto), en superficie y fondo de la columna de agua, así como la transparencia del agua.
e. Determinar la concentración de nutrientes (fosfatos, silicatos, nitratos, nitritos) y clorofila “a”.
f. Caracterizar el sustrato y textura de los sedimentos del fondo marino.
g. Determinar el contenido de materia orgánica, y potencial Redox de los sedimentos.
h. Describir la batimetría de la zona.
i. Realizar mediciones de corrientes marinas.
j. Registrar la velocidad y dirección del viento.
4. PERSPECTIVAS
El trabajo integrado y multidisciplinario de los profesionales y técnicos de las diferentes OPDs del Ministerio de la Producción capacitarán en el ámbito de la actividad pesquera y maricultura al gremio de pescadores de Chérrepe y Lagunas, quienes a mediano y largo plazo estarán en condiciones de desarrollar una pesca responsable y extracción de la macroalga “gracilaria” acorde con la visión de la conservación y sustentabilidad de los recursos en armonía con el medio ambiente, tratando de obtener un valor agregado de los productos hidrobiológicos ofertados.
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ASPECTOS GENERALES DE LA
ACUICULTURA |
LA
ACUICULTURA
constituye una contribución importante para la nutrición de muchas comunidades
del mundo debido a que la pesca, consistente en la recolección de organismos
acuáticos a partir de las existencias silvestres, está llegando a sus límites
máximos por la sobreexplotación de algunas especies, la degradación del
ambiente, la contaminación de las aguas y los altos costos producidos por el
alza de los precios de los combustibles.
Cada vez son más
los países que realizan acuicultura para contar con una fuente suplementaria de
proteínas; pero también es utilizada para resolver problemas de conservación
de las especies, es el caso del camarón y del pescado blanco, que por
sobrepesca están, en algunos lugares, en peligro de extinción; además esta
tecnología representa una fuente para desempleados y subempleados, es por estas
razones que existe gran interés por desarrollarla.
La acuicultura es
una biotecnia cuyos métodos son interdisciplinarios, e incluyen áreas de todas
las ramas de la biología, como la morfología, la fisiología, la embriología,
la genética, la ecología, la botánica y la zoología; pero también incluye a
la biología pesquera que fundamentalmente se encarga de predecir la posible
producción; así como a la ingeniería, en especial a la ingeniería pesquera;
a la tecnología de alimentos; a la sociología y a la economía.
Para lograr el éxito
en el cultivo de organismos acuáticos, se consideran como principios básicos,
en primer lugar, la existencia de un adecuado abastecimiento de agua, con
características de temperatura, salinidad y fertilidad determinadas; así como
las características de los organismos a cultivar y los aspectos socioeconómicos
que definen la rentabilidad de cada cultivo.
Debido a que la práctica
de la acuicultura requiere del manejo de una o varias especies de organismos, es
fundamental el conocimiento de su biología, en especial de su ciclo de vida, hábitos,
tipos de alimentación, reproducción, genética, conversión del alimento y
migraciones; además es necesario aplicar los conocimientos aportados por la
ecología, la limnología y la oceanografía, basados en las cadenas de
alimentación, pirámides de biomasa, fertilización, mejoramientos del hábitat;
así como los criterios adecuados para la introducción de nuevas especies en
los cuerpos de agua.
También se deben
de considerar las características que presentan los organismos cultivados, en
cuanto a su tamaño, valor nutritivo y aceptación al gusto del consumidor, para
asegurar el éxito comercial del cultivo.
Las características
biológicas de las especies que se cultivan son: su reproducción fácil y
controlable, sobre todo en condiciones de cautiverio; que presenten huevos y
larvas resistentes al manejo; que sean organismos de rápido crecimiento y fácil
alimentación, lo que permite que aprovechen la mayor parte del alimento para
aumentar su talla; que tengan capacidad para adaptarse a vivir en altas
densidades, es decir, que acepten que un elevado número de individuos ocupe áreas
reducidas.

Figura
3. Características que requiere la acuicultura.
Asimismo, es
importante que estas especies sean capaces de resistir y hasta de aprovechar la
contaminación de los cuerpos de agua; como los excrementos del hombre y de
algunos animales que son utilizados para fertilizar el cuerpo de agua donde se
cultivan las especies o el aprovechamiento de la contaminación térmica.
El conocimiento de
todas estas características biológicas se obtiene de las investigaciones
desarrolladas por los biólogos, las cuales se han incrementado notablemente,
permitiendo el desarrollo de técnicas específicas para resolver los diferentes
problemas que se derivan del cultivo de organismos acuáticos. Sin embargo,
todavía queda mucho por investigar, lo que representa un reto interesante y
estimulante para estos profesionales.
El diseño y la
construcción de las unidades de producción o estaciones corresponden a la
ingeniería, dando origen a una nueva rama de esta ciencia. La investigación en
ingeniería para la acuicultura también se encuentra en pleno desarrollo con el
objetivo de lograr la optimización estructural de estas unidades de producción,
teniendo como base los requerimientos de las especies a cultivar, el tipo de
cultivo a desarrollar y las metas de la empresa acuícola.
El campo de esta
rama de la ingeniería tiene grandes posibilidades de trabajo y el ingeniero
tendrá que estar preparado para comunicarse con el biólogo, quien también
debe entenderlo para asegurar el éxito.
Con el fin de
determinar la rentabilidad de los cultivos, la demanda de los productos en el
mercado, el beneficio que habrá de obtener el productor, así como las características
sociales de los trabajadores y de los técnicos, es necesaria la investigación
en economía y sociología. Este nuevo campo de las ciencias sociales está en
pleno desarrollo y los economistas y los sociólogos que lo practican tienen que
estar preparados para comunicarse con los biólogos y los ingenieros.
Los problemas de
salud, tanto de las especies que se cultivan como de los productos que se
obtienen, están siendo atendidos por los médicos y los veterinarios, quienes
también están desarrollando un nuevo campo para su investigación y actividad
profesional.
Por último, también
se hace necesaria la participación en acuicultura de los especialistas en
nutrición humana, que se encarguen de investigar la conveniencia de incorporar
en la dieta los productos que se obtienen del cultivo.
El objetivo final
de los esfuerzos de todos estos profesionales: biólogos, ingenieros,
economistas, sociólogos, médicos, veterinarios y nutriólogos, es la producción
de organismos acuáticos, principalmente para la nutrición humana.
La actividad
desarrollada por los científicos y los técnicos, debe estar apoyada por los
conocimientos empíricos que tienen los trabajadores, los campesinos y los
pescadores, debido a sus años de experiencia, siendo indispensable para el éxito
de la acuicultura. Sus resultados tienen gran importancia y su aplicación es
inmediata.
Existen muchos
ejemplos en diferentes países, en los que por no elaborar proyectos importantes
han fracasado. Es indispensable que los encargados de dirigir la política de la
acuicultura entiendan el valor que tienen estas investigaciones.
Se recomienda para
el desarrollo de la acuicultura que se programe considerando las siguientes
actividades:
Elaboración
del inventario de los cuerpos de agua continentales y de las lagunas costeras,
para conocer la factibilidad de contar con la infraestructura hidráulica
necesaria.
Selección
de las especies que se van a cultivar con base en sus características biológicas
y su relación con el ambiente, así como el mercado que tendrían.
Establecimiento
de estaciones de investigación en acuicultura centrales y regionales, para
realizar investigación en reproducción, crecimiento, nutrición, parasitismo,
enfermedades y mortalidad.
Construcción
de estaciones experimentales para elaborar programas a nivel piloto, en los que
se midan los costos y la utilización de la energía en el sistema que
representa el cultivo.
Realizar
pruebas comerciales, con base en estudios socioeconómicos, para establecer la
aceptación del producto, los costos, los problemas sociolegales, los precios y,
sobre todo, valorar si la empresa es competitiva con otras industrias
productoras de alimentos.
Desarrollar
programas para la capacitación de funcionarios públicos, investigadores y
maestros a nivel profesional y de posgrado, de acuicultores a nivel medio-básico
y técnico.
Programar
los servicios de extensión adecuados a todos los niveles de la población.
Arreglar
la disposición de créditos para el financiamiento óptimo de los programas.
Lograr
que todos los trámites sean suficientemente ágiles, evitando al máximo la
burocracia, ya que las especies a cultivar tienen sus ciclos biológicos bien
definidos y no se ajustan a los caprichos de los funcionarios.
Estas
actividades se pueden desarrollar en etapas sucesivas y tomando en cuenta los
resultados se puede pasar a la siguiente, o bien rechazar el programa por
incosteable y diseñar uno nuevo; pero también pueden ser simultáneos. Los
programas deben ser rentables para realmente contribuir a mejorar la dieta del
pueblo y a desarrollar fuentes de trabajo.
En los programas
de acuicultura, pueden distinguirse dos formas para el manejo de las especies de
organismos, el semicultivoy el cultivo, que se identifican por el
grado de control que se establece sobre el ciclo biológico de la especie que se
quiere producir.
En términos
generales, un semicultivo es aquél donde la especie es manejada sólo durante
una parte de su ciclo de vida, como en el cultivo de los moluscos de aguas
dulces y salobres, en los que las larvas se colectan utilizando sus tratos
adecuados para su fijación y las semillas así obtenidas se introducen
en áreas apropiadas para su desarrollo hasta que alcanzan la talla comercial.

Figura
4. Desarrollo de la acuicultura.
En cambio, se
considera como cultivo cuando la especie en producción es manejada y controlada
durante todo su ciclo de vida, desde la producción del huevo y el desarrollo
embrionario hasta la etapa adulta y su reproducción; es el caso de algunos
peces como la trucha y, en algunos países, del camarón.
Los métodos para
desarrollar a las especies que se están cultivando pueden ser: de circuito
cerrado, que consiste en que el técnico o el cultivador tiene un control
sobre los organismos desde el huevo hasta el momento del mercadeo; y el de circuito
abierto, en el cual las crías se recolectan del medio natural para
llevarlas a la granja comercial a su engorda y crecimiento.
Ambos métodos
presentan ventajas y desventajas; por ejemplo, el de circuito abierto, no
desarrolla las complejas operaciones que representa la incubación de los huevos
y la cría de larvas, y sólo se ocupa del crecimiento y engorda de los
organismos, por lo que su cuidado y manejo son actividades fácilmente
asimilables por el personal técnico.
El método de
circuito cerrado presenta mayores dificultades técnicas, por lo difícil que a
veces resulta que los organismos se reproduzcan en cautiverio, pero tiene
grandes ventajas al permitir seleccionar desde el huevo hasta las diferentes
etapas de desarrollo del organismo, para asegurar que lleguen a adultos los más
aptos. Asimismo, se eliminan las posibilidades de que en el cultivo aparezcan
competidores, y se pueden evitar enfermedades y parasitosis, lo que no sucede en
el circuito abierto; también se pueden emplear métodos para mejorar genéticamente
a las especies que se cultivan.
Según el número
de especies que se cultivan en un mismo cuerpo de agua, se puede denominar al
proceso monocultivo y policultivo. El monocultivo, en el que sólo
se maneja una especie, puede recibir el nombre del grupo biológico al que
pertenezca éste, así por ejemplo, al cultivo de peces se le llama piscicultura
y cuando es una especie cuyo cultivo está muy extendido se toma el nombre del
pez, como en el caso de la trucha al que se le denomina truticultura, al
de carpas ciprinicultura: dentro del grupo de los moluscos al cultivo de ostras ostricultura
y al de mejillones mitilicultura; en los crustáceos al cultivo de camarón,
langosta y cangrejos carcinicultura; y entre los anfibios al de la rana, ranicultura.
En los
policultivos se utilizan varias especies que habitan diferentes estratos del
cuerpo de agua, y que además tienen distintos hábitos alimentarios, con lo que
se evita la competencia por el alimento y se aprovechan los diferentes niveles
tróficos del sistema acuático.
Considerando el
grado de explotación al que están sujetos los organismos cultivados, así como
el cuerpo de agua en que viven, la acuicultura puede ser: extensiva e intensiva.
La acuicultura extensiva es la que se realiza en áreas de aguas
naturales continentales y protegidas del país, con poco o ningún cambio en el
ambiente, alcanzando una producción cuyo límite está dado por la capacidad
del medio.
Para
desarrollarla, es necesario contar con unidades de producción de crías, las
cuales son sembradas en los cuerpos de agua apropiados para cada especie,
donde aprovechan el alimento natural, creciendo y engordando. Como en estos
cuerpos de agua naturales existen otras especies que pueden ser competidoras o
depredadoras de las sembradas, el rendimiento de la acuicultura extensiva en
ocasiones está limitado.
La acuicultura
intensiva, considerada como una actividad integral, es aquella en la que,
además de alcanzar rendimientos mayores de lo que la capacidad del medio
natural permite, se ejerce un alto grado de control y manejo del agua y de los
organismos, mediante técnicas y sistemas especializados, con el objetivo de
alcanzar el máximo rendimiento de acuerdo con los recursos económicos del
productor.
La acuicultura
intensiva tiene que estar continuamente apoyada por investigaciones
multidisciplinarias que tengan como meta el incremento de la producción, con
base en las cracterísticas biológicas de la especie, y también en el
abatimiento de los costos.
Según el tipo de
aguas donde se realicen los programas de acuicultura, ésta puede dividirse en
dos grandes ramas: la continental y la marina. En la acuicultura continental,
los recursos naturales que intervienen se identifican dentro de un marco ecológico
constituido principalmente por el suelo, el agua y las especies. El suelo es
utilizado como un sustrato para establecer un cuerpo de agua. Aunque es posible
que al agua se le agreguen directa o indirectamente fertilizantes, como desechos
y otras sustancias alimenticias, es el suelo el principal determinante de la
productividad del agua, ya que a partir de él se incorporan al agua sales
minerales que permiten que los vegetales verdes elaboren la materia orgánica y
así se inician las cadenas de alimentación.

Figura
5. Acuicultura extensiva e intensiva
Los niveles
propicios para la acuicultura continental son los impermeables, de tipo
sedimentario lodoso o hasta pantanoso, los cuales generalmente no son útiles
para la agricultura, porque el cultivo de vegetales exige mayor cantidad de
sustancias fertilizantes.
Además, el suelo
es útil para otros requerimientos de la acuicultura; se emplea en la construcción
de bordos o pequeñas represas, como sustrato para que los organismos coloquen
sus huevecillos, y para la construcción de las instalaciones en toda la estación
acuícola.
Con respecto al
agua, la gran variedad de cuerpos de agua continentales que se presenta ha dado
como resultado que existan clasificaciones en las que se identifican cerca de 80
tipos diferentes, de acuerdo con el origen de su formación y características
limnológicas.
En la mayoría de
los países se consideran generalmente dos tipos de agua con respecto a su
origen: naturales y artificiales; tres de acuerdo a su contenido de sales:
dulces, salobres y salinas; dos respecto a sus dimensiones: mayores o menores de
50 hectáreas.
El agua como
recurso indispensable para la acuicultura debe estar disponible en cantidades
variables dependiendo del tipo de organismos que se quiera cultivar o del grado
de intensidad del cultivo; sin embargo, el razonamiento puede hacerse al
contrario, es decir, el tipo de acuicultura y su intensidad estarán de acuerdo
con el volumen de agua disponible.
Cualquiera que sea
el caso, es necesario destacar la conveniencia de que el agua llegue a las
instalaciones con la mayor facilidad, si es posible por gravedad, evitando el
uso de bombas y otros sistemas eléctricos, que condicionan el poder contar con
los volúmenes de agua necesarios.
En cuanto a las
especies que se seleccionan para ser cultivadas, deben ser aquellas que sus
características biológicas se adapten mejor a las del área en donde se montará
el cultivo, con el fin de reducir al mínimo el índice de mortalidad, haciendo
que el cultivo sea rentable.
Una forma simple e
indirecta de la acuicultura continental, es el mejoramiento del hábitat, lo que
debe entenderse como el control que el hombre puede hacer sobre algunas características
del lugar, como: las zonas de protección y desove; disponibilidad de alimento
natural mediante fertilización; depredación y algunas enfermedades
parasitarias. El control de estos factores incide sobre las especies sujetas a
explotación incrementando sus poblaciones. Estos procedimientos se aplican,
generalmente, en cuerpos de agua grandes como lagunas y ríos.
Cuando los
cultivos de aguas continentales son programados y desarrollados adecuadamente,
no sólo representan métodos útiles para aumentar la producción de proteínas
de alta calidad, sino que también pueden surtir productos de valor para la
exportación; asimismo, se creará oportunidades de empleo en zonas rurales y se
permitirá el uso de superficies de tierra y volúmenes de agua que no están
siendo utilizados en la agricultura, lo que producirá una actividad
remuneradora para los cultivadores y los obreros de la región. Además, los
organismos recolectados en los cultivos continentales se mantienen frescos casi
hasta el momento de su consumo, y no hace falta refrigerarlos o congelarlos
durante largos periodos.
Las ventajas
sobresalientes de los cultivos continentales son: la facilidad de manejo del
agua para lograr su máxima calidad; la protección contra los depredadores, el
control de parásitos; la posibilidad de producir mejoras genéticas en las
especies y proporcionar las dietas adecuadas a cada especie, logrando el mejor
desarrollo y la máxima sobrevivencia de los organismos cultivados. Cuando todas
estas características se realizan correctamente, los cultivos pueden presentar
incrementos representativos.
Además de la
acuicultura continental, en la actualidad se considera que la parte más
relevante de la acuicultura debe ser la que está orientada al cultivo de
especies marinas, con el objeto de conservar e incrementar sus poblaciones y así
aumentar el beneficio que su explotación represente, a pesar de que la tecnología
que se necesita utilizar constituya un proceso más complicado.

Figura
6. Principales países en donde se desarrolla acuicultura marina.

Figura
7. Cultivo de especies marinas o maricultura.
La acuicultura
marina o maricultura, a pesar de ser una actividad que se inició antes de
la era actual, hasta hace poco tiempo se consideraba como algo difícil de
alcanzar, pero los avances en la biología marina la oceanografía han hecho
que, primero los países desarrollados como Japón, y después los en vías de
desarrollo cultiven regiones del mar.
Los sistemas de
cultivo para especies marinas cada vez son más evolucionados y aumentan en número,
siendo los más comunes, y los primeros que se desarrollaron, los que se montan
en las lagunas litorales; después se empezaron a utilizar los sistemas en
tierra, que incluyen toda clase de estanques: la construcción de estanques en
la zona intermareal, que cambian agua durante la marea alta o pleamar; cercar
lugares de la costa en donde la marea tiene influencia y, por lo tanto, se
refrescan constantemente; la colocación de jaulas flotantes amarradas cerca de
la costa; jaulas a media agua y jaulas en el fondo del mar.
En el sistema de
jaulas, se seleccionan zonas abrigadas, ya sea natural o artificialmente, para
protección de los organismos que se están cultivando y para los servicios
diarios de mantenimiento.
A partir de 1930,
tanto en Japón como en Estados Unidos, y con base en las observaciones de los
buzos y de los pescadores, de que los peces y otros organismos se acumulaban
alrededor de los arrecifes y no en los fondos arenosos abiertos del océano, se
inició la construcción de arrecifes artificiales, utilizando
estructuras especializadas de cemento, así como barcos viejos, tranvías,
carrocerías de automóviles y otro tipo de chatarra. En algunos de estos
arrecifes construidos por el hombre, se ha observado mayor producción que en
los naturales.
La maricultura será,
en el futuro, una biotecnia, patrimonio de la humanidad, tan frecuente como la
acuicultura continental, con la diferencia de que el potencial productivo de las
aguas marinas es superior al de las aguas continentales.
El desarrollo de
la acuicultura tiene una amplia perspectiva, pero para lograr avances
significativos es necesario establecer paralelamente a los trabajos técnicos,
la capacitación de los acuicultores sobre: cría y siembra, artes de captura,
vigilancia y manejo de los sistemas, control de calidad, etc., lo que les
permitirá criar, sembrar, mantener y aprovechar adecuadamente los recursos que
ellos mismos produzcan en las aguas interiores y en las costeras. Una vez que se
logra crear la necesidad, se establece la manera de satisfacerla, la tradición
se impone por sí misma en pocos años y se puede mantener indefinidamente.
También es
importante diseñar y desarrollar los programas de investigación
multidisciplinaria que permitan contar con la información que asegure el éxito
del cultivo. Los investigadores que participen tienen que estar conscientes de
que estos cultivos deben ser rentables, además de tomar en cuenta lo importante
que es la experiencia de los pescadores y los cultivadores, por lo que tienen
que estar preparados para comunicarse con ellos y así trabajar en conjunto; es
imposible que sólo la actividad de los científicos lleve un cultivo al éxito:
sin la participación de los cultivadores esto no se consigue.
El creciente interés en la acuicultura hace
pensar que en poco tiempo su producción estará colaborando ampliamente con la
actividad pesquera en la producción del alimento que la humanidad requiere. Su
valor consiste en la posibilidad que ofrece de desarrollarse en todos los
sistemas continentales y litorales, como una forma más racional de obtener
proteínas, sin poner en peligro los recursos naturales con que cuenta el
planeta. Es indispensable acelerar el paso de la pesca-recolección hacia
la acuicultura.
EL
CULTIVO EN JAULAS
El cultivo en jaulas es
de origen reciente y parece que se ha desarrollado independientemente en varios
países a la vez, todos en el sudeste asiático. Estas pueden ser flotantes,
sumergidas a media agua o en el fondo. Las flotantes tienen la ventaja de su fácil
inspección y manejo. Tienen en cambio el inconveniente de su fuerte anclaje
para resistir las corrientes,
su peligro de hundimiento o rotura por efecto de las olas y la necesidad de una
estructura que desvíe objetos flotantes que puedan dañar las redes. Las
sumergidas han de disponer de un sistema de inyección de aire para darles
flotabilidad y sacarlas a la superficie; los peces sólo pueden ser observados
por buceadores o elevando las jaulas; la alimentación se tiene que hacer a través
de una tubería. Tienen la ventaja de que no les afectan las olas a partir de
cierta profundidad, que no están al alcance de los furtivos y que se pueden
colocar en cualquier (de suficiente fondo) incluso sobre canales y rutas de
navegación, pero sobre todo en zonas sin contaminación alguna. El empleo de
unas u otras jaulas obedecerá a razones concretas en cada caso aunque los
cultivadores, en general, prefieren las jaulas flotantes. Las jaulas fijas
tienen una bolsa de red soportada por postes enterrados en el fondo de ríos o
lagos. Las jaulas flotantes incorporan una bolsa soportada por un collar o
estructura que actúa como una boya. Este tipo es el más utilizado y existe una
enorme variedad de formas y tamaños. Algunos diseños pueden girar o rotar para
controlar el ensuciamiento provocado por la adherencia de seres vivos. Las
bolsas de red o de mallas de las jaulas sumergibles no tienen collar pero sí
incorporan una estructura o elementos de izado para mantener la forma. La
ventaja de su diseño sobre los demás es que su posición, en la columna de
agua, puede ser regulada para adaptarse a las condiciones ambientales. Aunque se
han realizado varios diseños de jaulas sumergidas, pocos realmente se han
probado e instalado. El cultivo intensivo en jaulas sumergidas está enfocado,
fundamentalmente, a especies carnívoras de alto valor. En aguas dulces salmónidos,
peces gato y carpas. En ambientes marinos el salmón atlántico, la dorada, la
lubina, la seriola y el fletán o halibut. En Marcultura el 40% de la producción
mundial se hace en jaulas. En cambio en aguas dulces este tanto por ciento baja
hasta el 3 ó el 4. Las jaulas sumergibles se han diseñado por dos razones:
resistir las fuertes tormentas y evitar problemas con el hielo. En Japón este
tipo de jaulas se utiliza para el cultivo de la seriola y de la dorada negra y
roja.
Instalaciones en
mar abierto
Actualmente las instalaciones flotantes para mar abierto se basan en dos
conceptos diferentes: las flexibles que se deforman con la acción de las
fuerzas ambientales con lo cual los esfuerzos sobre sus componentes son menores,
y las rígidas, de gran desplazamiento, que se derivan de la experiencia
adquirida en las plataformas petrolíferas offshore. Estas últimas
suelen ser diseños de grandes instalaciones flotantes, del tipo de las
plataformas semisumergibles o del tipo barcaza, que pueden integrar todas las
fases del cultivo, desde la reproducción hasta la elaboración del pez para su
comercialización. Desde el punto de vista de la ingeniería pura los parámetros
más importantes a considerar son las fuerzas debidas a las olas, a las corrientes
y a los vientos,
sin olvidar los posibles impactos de objetos flotantes. Las más importantes son
las de las olas y las corrientes y las del viento dependen de la superficie
expuesta. Desde el punto de vista de sus características resistentes, la
estructura rígida opone a la acción de las fuerzas exteriores la resistencia
global de todos los elementos de la estructura y se mantiene en posición
mediante el sistema de fondeo. Mientras que la estructura flexible y articulada
es su propia deformabilidad la que contribuye a la reducción de las fuerzas
exteriores. El sistema de fondeo, en este caso, sirve para mantener la forma de
la red y también la posición de la instalación. La jaula acompaña a la mar,
se deforma en función de las fuerzas existentes, evitando esfuerzos y
aceleraciones excesivos.
Fuente: Revista Rotación

Wilmer Carbajal Villalta.